Las fiestas de Moros y Cristianos son una tradición muy arraigada, especialmente en la Comunidad Valenciana. Éstas celebraciones son una conmemoración de las batallas libradas entre estos dos bandos, generalmente recrean la lucha llevada a cabo por los cristianos para reconquistar un territorio en el que se habían asentado los musulmanes.

Con un trasfondo religioso, esta celebración incluye distintos actos, que varían en cada localidad, pero principalmente coinciden en impresionantes desfiles marcados por el color y la vistosidad de los trajes y, sobre todo, la música. La Comunidad Valenciana es el territorio que alberga más músicos y bandas musicales, algo que está estrechamente ligado a este tipo de festividades.

Las más populares son las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy, declaradas de Interés Turístico Internacional, que se celebran en honor a San Jorge. Éstas conmemoran la batalla que en 1276 enfrentó a los habitantes de Alcoy con Al-Azraq. La leyenda cuenta que San Jorge, a lomos de un caballo blanco, apareció sobre la muralla de la ciudad y, lanzando sus flechas, resultó decisivo para la victoria cristiana.

Estas fiestas se celebran en el mes de abril, generalmente, ya que el día de San Jorge es el 23 de abril, y su tradición se remonta – o al menos está documentada desde este momento – al año 1883. Los participantes en la fiesta se agrupan en distintas filaes o comparsas, divididas en los bandos moro y cristiano, hasta sumar un total de 28, que se alternan los cargos principales – capitanía y alferecía –.

moros y cristianos

La fiesta de Moros y Cristianos de Alcoy dura tres días en los que se celebran distintos actos. La celebración se inicia El dia dels músics – generalmente el 21 de abril – con la interpretación del himno de fiestas, un emotivo acto multitudinario en el que los locales se reúnen en la Plaça d’Espanya para cantar y dar la bienvenida a la fiesta. El día siguiente se celebran las entradas, es decir, el desfile de las tropas. Por la mañana desfila el bando cristiano y por la tarde lo hace el moro, todo ello acompañado por numerosas bandas musicales. El día 23 se celebra el día de San Jorge, con distintos actos entre los que destaca la procesión.

Finalmente, el último día se decide la batalla, con dos estafetas y embajadas en el castillo; en la primera sale victorioso el bando moro y, finalmente, por la tarde, el bando cristiano recupera el poder de la ciudad. Por último, como broche final, el patrón aparece en lo alto del castillo y lanza flechas mientras suena el himno de fiestas.

Las fiestas de Moros y Cristianos gozan de tanta popularidad por su tradición, la vistosidad de los trajes, la espectacularidad de la música y, por supuesto, acompañado del típico café licor, un ambiente festivo que invade la ciudad durante estos días.