La formación profesional se ha vuelto indispensable para desempeñar ciertos puestos de trabajo. Y es que los que llevan mucho tiempo en paro, se han dado cuenta de que estudiar cualquier curso con certificado de profesionalidad aumenta las posibilidades de encontrar una oferta cuyas condiciones sean más que satisfactorias. Así pues, esta medida del gobierno está beneficiando a ambas partes, ya que los empresarios obtienen los perfiles de los trabajadores que desean y éstos un contrato estable.

certificado de profesionalidad

Aunque en la mayoría de los casos es a petición de la empresa, ya que el trabajador tiene que recurrir al servicio público de empleo para conseguir este certificado, sometiéndose a una prueba que determine su grado de cualificación y competencia en un área determinada (las mencionadas familias profesionales y sus derivadas. Basándose en este sistema de control, pocas o ninguna escapatoria tiene cualquier persona mayor de edad que entre a formar parte de la fuerza de trabajo que está tipificada en el Catálogo Nacional de Cualificaciones.

Como consecuencia de ello, el sector de la formación no reglada añade otro certificado más por el que recoger nuevas peticiones de usuarios que necesitan este documento oficial. Además del SEPE, las escuelas y academias de formación acreditadas con las directrices oficiales, son las encargadas de proporcionar las pruebas y expedir los certificados aprobados por el Ministerio, ya sea tras estudiar el curso de atencion sociosanitaria en cesi-iberia.com, uno de los más demandados, o cualquier otro.

Lógicamente, este filtro le cuesta dinero al trabajador, pero finalmente el usuario entiende que no puede ser de otra manera, ya que no hay escapatoria a dicha regulación. Si el usuario desea estar en posesión de más de un certificado, el SEPE o la escuela acreditada le asesora sobre los cursos destinados a cada módulo y de las pruebas que debe superar. Los resultados de las pruebas establecen el nivel de competencias, ya que las pruebas valoran también la experiencia laborar del que solicita la acreditación.

¿De qué se trata? De matricularse, hacer el curso y aprobarlo. Y como todo ciudadano sabe, obtener el certificado de profesionalidad cuesta esfuerzo pero también económico, de manera que para quienes lo han instaurado, es una herramienta de control y lucro, pero el ciudadano ve en ello un peldaño más a subir y con un coste añadido. Por supuesto, no implica un contrato de trabajo, por mucho que la Administración Pública se emplee en mostrarlo de esta manera.