Un aula de estudio, ya sea en una residencia universitaria, en un colegio o en una biblioteca, debe de cumplir con una serie de condiciones para que sea un lugar agradable en el que la gente que acude se sienta cómoda estudiando.

En muchos centros, el problema de estas aulas de estudio es que son, simplemente, aulas de clase normales y corrientes en las que la gente no encuentra ese ambiente de estudio que les invite a trabajar y a quedarse tanto tiempo como sea necesario.

Un centro de prestigio donde no hay un aula de estudio en condiciones tiene un vacío que necesita reparar rápidamente para ponerse a la altura de los mejores.

El ambiente de la sala es importante

La sala debe de tener una decoración agradable. La gente no quiere pasarse todas las tardes en una habitación triste, mal iluminada y sin un solo elemento decorativo. Es cierto que el objetivo es estudiar, pero para poder hacerlo antes hay que sentirse cómodos.

La habitación debe de estar bien iluminada, todas las mesas deben de tener luz orientada hacia ellas para poder leer con comodidad. Las sillas deben de ser suficientemente cómodas para poder pasar varias horas allí escribiendo y leyendo y cada persona debe de contar con espacio para sus cosas y sus libros debidamente delimitado, ya sea en mesas individuales o con algún tipo de separación que evite los conflictos.

Las paredes deben de contar con una decoración, aunque sea una sencilla. Por ejemplo, imágenes urbanas enmarcadas que pueden hacer referencia a la propia ciudad o a otras lejanas.

Limpieza y ventilación: dos aspectos clave

Un aula de estudio no solo debe de estar limpia sino que también debe de parecerlo. Por eso tiene que contar con buena ventilación para que el aire se renueve, incluso en invierno. Un ambiente cargado, malos olores y polvo por todas partes no invita a quedarse para estudiar.

También tiene que tener un aislamiento correcto del exterior, de modo que no se escuchen ruidos de fuera. Es muy importante que haya un sistema de doble puerta para que cuando alguien entre no se escuche lo que sucede en el pasillo ni entre el aire.

A mayores se pueden ofrecer otros extras como enchufes para los portátiles en la zona destinada a su uos o cargadores para los dispositivos electrónicos que, por supuesto, deben de estar en silencio para permitir que el resto de personas se puedan concentrar en su trabajo.