Aunque para muchos el campo no sea lo que digamos santo de su devoción debemos tener presente que es lo que pone en la mesa comida de todos los que se dedican a cultivarlo y trabajarlo. No nos solemos dar cuenta y mucho menos valoramos el trabajo que realizan ya que como estamos acostumbrados a llegar a la frutería y que haya todo tipo de verduras y frutas, nos es indiferente la forma en la que han llegado allí. Si supiéramos de verdad el trabajo que realizan los agricultores cada día creo que lo tendríamos algo más en cuenta, si supiéramos los precios que les ofrecen por todo un trabajo con esfuerzo, seguro que lo valoraríamos más. Porque ¿Cómo es el día a día de un agricultor? Sí supiéramos que no cuentan con días libres que solo en su imaginación se encuentra la posibilidad de poder descansar como el resto de los mortales, que nunca saben cuál será su hora de salida porque siempre hay mucho trabajo que hacer, que cuando caen en la cama la noche se les hace muy corta pues madrugan y el cansancio no les deja descansar todo lo que debieran, todo esto y mucho más si lo supiéramos lo valoraríamos de otra manera.

Y menos mal que hoy en día no es como antaño, menos mal que ahora se cuenta con un tipo de maquinaria que ayuda mucho en las labores del campo. Por ejemplo el tractor antes era un vehículo que no todo el mundo se podía permitir, tan solo a los que les iban bien los negocios podían hacer frente a la compra de uno, con el paso del tiempo parece que cada día más agricultores han podido hacerse de uno nuevo, y los que no, se han conformado con buscar tractores segunda mano que al final les ha dado el mismo resultado. Como vemos cada día la segunda mano sigue siendo mucho más efectiva en todo lo que tiene que ver con nuestra vida laboral y nuestra vida particular, gracias a ello podemos realizar muchas de las cosas que de otro modo serían prácticamente imposibles, es así como se puede ahorrar y tener lo que se quiere al mismo tiempo. Por eso no debemos dudar en acudir a ella cada vez que se nos presente un problema en el que la inversión sea mucho más grande de lo que pensamos.