La importancia en un buen equipo de proyectos de franquicia es que consigan estructurar cada empresa con los medios, con la planificación y con la organización necesaria para conseguir una excelente posición. Esto significa contar con un  consultor de franquicias.

Las personas que está interesadas es tener una franquicia deben de tener muy claro lo que quieren y es primordial rodearse de las personas más competentes, trabajar con los mejores es asegurarse el éxito y esto en los tiempos que corren es muy complicado.

Cuando un empresario decide que su empresa ya está preparada para convertirse en franquicias deben de tener en cuenta que desde ese momento debe de organizarse para que todo lo que se realice este en concordancia con lo que crea que es mejor la empresa de proyectos de franquicias.

Lo primero que se realizará será un estudio, un desarrollo de proyecto de franquicia con el fin de preparar la empresa para poder iniciar el cambio, el crecimiento y la expansión por medio de franquicias. La empresa encargada del proyecto de franquicia deberá de gestionar todo de manera que las franquicias obtenidas de la expansión sean gestionadas por terceras personas que se encargaran de la dirección del nuevo negocio. Para conseguir un éxito rotundo los proyectos de franquicia cumplen tres fases.

La organización del modelo de franquicia. En este punto se examina todo con lupa, se analiza si el negocio es rentable, es viable, si las partes interesadas son capaces de afrontar el reto, se comprueba que se tienen los medios suficientes para estar a la altura de la empresa madre, las infraestructuras y los soportes legales deben de estar al día y en perfecto estado para comprobar la viabilidad del proyecto.

Tras esto se le da forma a la estrategia desarrollando las bases documentales que son de tres tipos informativas, contractuales y operativas. Para poder empezar una franquicia hay que cumplir los requisitos mínimos – pero no te preocupes, un buen consultor de franquicias sabrá explicarte todo con detalles y se asegurará de que todo vaya sobre ruedas.

La tercera fase, la expansión, el crecimiento. Aquí es donde se da el paso se inicia el proceso de comercialización, es cuando se aprueba la incorporación de los empresarios que va a ser franquiciados. Indiscutiblemente estos deben de estar preparados tanto a nivel económico como de medios necesarios, contando con las instalaciones necesarias, el personal cualificado para desempeñar bien el trabajo.