En la Comunidad Valenciana hay una gran variedad de rutas de senderismo todas ellas muy atractivas. Lo mejor es que podemos realizar rutas con diferentes niveles de dificultades, desde las más sencillas a las que podemos ir con niños y con personas no muy acostumbradas al senderismo y otras más exigentes para cuando queramos ponernos a prueba o ya estemos curtidos en este tipo de actividades. Os ponemos dos ejemplos representativos, uno de cada tipo de ruta.

Parque Natural del Carrascar de la Font Roja

Este parque natural tiene una gran cantidad de rutas diferentes por las que practicar senderismo. La señalada como ruta circular de la cumbre del Manejador sido la elegida para destacar porque resulta sencilla, es apta para todo el mundo y se puede transitar durante todo el año, aunque puede tener algo de nieve en los meses más fríos.

No tiene pendientes prácticamente, por lo que no es una ruta agotadora para los niños, que disfrutarán de un bonito paseo por el monte y podrán respirar aire puro. Parándose a descansar y disfrutar de una merienda esta ruta no debería de superar las tres horas, por lo que se puede hacer en una mañana e incluso en una tarde de invierno saliendo temprano para evitar la noche.

Además de disfrutar del bosque y de su paisaje, especialmente recomendable durante el otoño, se puede ver el santuario de la Font Roja, un lugar al que acuden muchos turistas ya sea por devoción o por simple curiosidad.

Rutas de La Serrella

Para los que ya están un poco más curtidos en senderismo podemos recomendar las rutas que se hacen por La Serrella. La que parte de la Plaza de la Fuente en Famorca es conocida por ser exigente pero a la vez muy atractiva. Sus algo más de 12 km en recorrido circular llevan a subir desniveles importantes que no son aptos para personas que no tengan una buena preparación física.

Esta ruta se hace principalmente en otoño o en primavera, ya que en verano hace demasiado calor y en invierno se puede encontrar mucha nieve. Además, es frecuente que haya nieblas en algunos tramos que pueden acabar desorientando a las personas si no están muy acostumbradas a moverse en la naturaleza. Perfecta para emprender por la mañana y parar a comer en el bosque, disfrutando del entorno.