Hay aspectos que influyen en nuestro día a día que en ocasiones nos pasan desapercibidos. Nuestra salud anímica es como un vaso de agua que, gota a gota, se va llenando y si no descargamos tensiones al final termina por rebosar. ¿Sabías que el color de las paredes de tu hogar también afecta a tu salud? Aunque no lo creas, este aspecto tan material influye en la salud física y psicológica. Así lo afirman desde una empresa de reformas en Sevilla y con rotundidad. A continuación vamos a ver por qué.

Hay varias claves para acertar con la elección del color de las paredes, pues no en vano son los espacios más grandes de nuestro hogar. Las vemos a diario por lo que para llevar a cabo una elección adecuada debemos reflexionar durante algunos minutos, al menos. Si no se ponen las ideas claras previamente, correremos el riesgo de llegar a la tienda de bricolaje y desesperarnos ante la inmensidad de los catálogos que los fabricantes ofrecen en la actualidad. Para que ello no te ocurra lo mejor es poner en práctica estas claves.

A estas alturas ya sabrás seguramente que hay colores que trasmiten sensaciones como paz o tranquilidad, y que hay que crear ambientes coherentes donde las paredes combinen con el mobiliario y otros elementos de decoración (cortinas, tapicerías…). ¿Sabías que hay colores “activos” que transmiten positividad, creatividad y vitalidad?. Estas tonalidades son el rojo, el amarillo o el color naranja, por ello están especialmente recomendadas para espacios de trabajo.

Los colores también pueden transmitir frescura. ¿No lo crees? El verde o el azul son tonalidades frías que contribuyen a aportar paz a habitaciones de la casa como los dormitorios o los baños. En cambio, si quieres tranquilidad, lo mejor es que apuestes por matices neutros como el blanco, los grises o pasteles, los cuales son perfectos para combinarlos con otros.

Una de las estancias que deben ser más acogedoras en cualquier vivienda es, sin duda, el salón pues es donde, por regla general, vamos a pasar más tiempo “despiertos” y donde vamos a recibir a las visitas de amigos, familiares, etc. Así, la elección de colores cálidos y suaves como el beige o el tierra resulta la más adecuada para crear una sensación acogedora. También puedes poner en práctica una de las tendencias más actuales: combinar distintos colores en las paredes de una misma habitación. Por ejemplo, puedes pintar una pared en color granate (para colocar en ella un elemento decorativo principal como un cuadro) y el resto en un color crema.

Lo importante es prestar atención a todas las estancias, aunque nos parezcan algo secundarias como el cuarto de baño o la cocina. En esta última, cualquier color combinado con el blanco resultará una elección acertada (mejor si son colores vivos como los naranjas, amarillos o rojos). En el primer caso, como ya hemos comentado, es mejor escoger algún verde o azul, pues ayudan a relajarse y son perfectos para combinarlos con muebles de líneas sencillas. En MQ Construcciones siempre los recomiendan en sus proyectos de reformas en Sevilla, pues una de las tendencias actuales es llenar de color también a los baños.

Por último, si tu hogar es también un lugar de trabajo para ti (sobre todo si eres autónomo), quizá en la elección del color tengas que valorar sensaciones de tranquilidad y armonía que ayuden a crear un entorno de trabajado agradable. Para ello, nada mejor que decidirse por colores neutros, claros y sin decoración recargada como figuras geométricas. Recuerda, ¡cuanta más luz, mejor! No conviertas tu despacho en un lugar lúgubre y oscuro. Al contrario, dale luz para que te llene de vitalidad y alegría. No quisiéramos acabar sin señalar que para terminar de acertar con la decoración, es igual de importante elegir elementos decorativos que combinen perfectamente en cuanto a colorido y proporciones, pues de nada servirá quebrarse la cabeza para elegir el color de las paredes si luego el resultado final no es una habitación donde todos sus elementos se integren a la perfección. ¡Manos a la obra!