Hay viviendas que, incluso en los meses de verano, ofrecen un aspecto poco cálido y acogedor. A todos nos gusta sentir nuestro hogar como nuestro refugio. Un sitio donde llegar del trabajo y poder desconectar de la rutina y de los problemas del día a día, pero en ocasiones eso no es posible. Afortunadamente, hay recursos muy prácticos y sencillos que pueden contribuir a cambiar el aspecto de nuestra casa, como el pladur o la pintura

Hay que tener en cuenta que no es necesariamente imprescindible iniciar una obra costosa para conseguir nuestro objetivo. Eso sí, cada detalle cuenta: la luz, los colores, los materiales… Todo suma para alcanza la meta. A continuación vamos a enumerar 10 consejos muy prácticos (y económicos) para dar un aspecto más cálido y acogedor a cualquier vivienda.

1. La importancia del color. Hay tonalidades que aportan más calidez que otras. Actualmente las tendencias de decoración apuestan por tonalidades neutras y blancas, por eso, dar pequeños toques de color en muebles y en alguna que otra pared puede ser una buena solución para hacer más cálido un inmueble. En cuanto a los colores, los tonos tierra, y toda su gama cromática, pueden ser una opción más que recomendable. También puedes elegir otros como los rosas o naranjas. Por contra, bajo ningún concepto, selecciona tonos violetas, azules o verdes, pues aportan sensación de frialdad.

2. Madera, un gran aliado. Gustos aparte, la madera es un gran aislante natural, por lo que ayudará a mantener la temperatura cálida dentro de nuestra vivienda en los meses fríos de otoño e invierno. Aparte, es una buena manera de dar un aspecto rústico a un espacio. Si te gusta, aparte de en los muebles, puedes utilizar este material para el suelo (los porcelánicos imitación madera son tendencia) y para el revestimiento de las paredes (una pequeña pared de tablones puede ser un detalle muy top).

3. Un estilo concreto. No son pocas las personas que cuando se deciden por decorar su casa no tienen una idea clara y van acumulando sin ton ni son diferentes muebles y objetos sin un orden coherente y ordenado. Tener una decoración sobrecargada no otorga una sensación acogedora, sino todo lo contrario. Si no quieres convertir tu vivienda en un caos, lo mejor es que elijas un estilo concreto y lo desarrolles al máximo, tanto en los materiales de construcción, como en la pintura y los elementos decorativos (cortinas, tapicerías, cuadros etc.).

4. Abusa de la luz. Una vivienda luminosa aporta alegría y, por consiguiente, mayor calidad. Los meses de frío son meses con pocas horas de luz, por eso aprovecharla al máximo es vital para conseguir una mayor sensación de bienestar. Por regla general, cuantas más habitaciones tenga luz natural al exterior, mejor, sobre todo, las habitaciones y la sala de estar (como mínimo). Dado que la luz artificial es fría, si no puedes disponer de muchas ventanas, apuesta por abrir puntos de luz indirecta para conseguir una iluminación natural tenue. El pladur puede ser un buen material para crear falsos techos o aperturas que dejen penetrar la luz hasta el interior. Además, actualmente en el mercado hay placas transparentes que pueden combinarse con las tradicionales de escayola para dejar pasar la luz a través de los techos.

5. Viste tu hogar con la ropa más adecuada. Muchas veces las cortinas, las mantas o las alfombras son las grandes olvidadas a la hora de decorar un espacio. Hay incluso personas que rechazan su uso sin saber que tienen gran importancia en los meses más fríos, pues ayudan a “abrigar” un espacio. En cuanto a las cortinas, son vitales para “jugar” con la luz y aportar mayor sensación de intimidad. Aunque parezcan un recurso anticuado, hoy en día se puede encontrar una amplia variedad de estilos en las tiendas de decoración. ¡Apuesta por las combinaciones de colores!

Las alfombras también pueden ser unas buenas aliadas para dar calidez al suelo, sobre todo, si se trata de materiales fríos como el mármol o el gres. Andar descalzo por casa es uno de los pequeños placeres de la vida, por eso estas piezas textiles son imprescindibles en salas de estar o dormitorios. También ayudan a separar distintos ambientes dentro de un mismo espacio. 

6. La importancia de los detalles. No hay nada mejor para hacer una vivienda acogedora e identificarse más con ella que colocar detalles “familiares” como fotografías o detalles a los que les tenga un especial cariño. Cada objeto revela la personalidad de su propietario, por eso es importante para no sentirse como un extraño dentro de nuestra vivienda.

7. Elementos naturales. Las plantas ayudan a restar “frialdad” a espacios tan fríos como, por ejemplo, el cuarto de baño. Además contribuyen a cambiar el aspecto de nuestro hogar según la época del año. ¿Cuál es tu planta favorita? ¡Colócala en algún rincón tu vivienda!