Cada día descubrimos nuevas cosas sobre los alimentos que comemos y algunas son muy preocupantes, lo que nos lleva a cuestionarnos cosas que dábamos por sentadas. Por ejemplo, el adhesivo sleeve que se utiliza para cerrar las tapas de los yogures, ¿podría ser tóxico?

El adhesivo sleeve se utiliza en flexografía entre otros usos para sellar films en envases para alimentos debido a que se seca con una gran rapidez, es suficiente con aplicar una pequeña cantidad de producto y protege muy bien el alimento a la vez que resulta sencillo de retirar cuando es preciso.

El vaso, la tapa y el adhesivo

En un envase de yogur nos encontramos con tres elementos que están en contacto con el producto que comemos: el vaso de plástico, la tapa de aluminio y el adhesivo de la tapa. Si bien este último no está en contacto con el yogur, nos preocupa porque todos los niños, y también los que no son tan niños, suelen lamer la tapa del yogur. ¿Podría esto perjudicar su salud?

Para empezar, la cantidad de adhesivo que llevan estas tapas es muy pequeño, prueba de ello es que es muy fácil despegar la tapa de un yogur. Pero, además, se trata de un tipo de producto especialmente pensado para que pueda estar en un envase de un alimento sin que suponga un riesgo para la salud. Por último, una vez seco, el adhesivo se queda en la tapa o en el vaso, pero no es ingerido por el niño por el simple hecho de lamer la tapa.

No sería, por tanto, el mismo adhesivo sleeve el que utilizan en la tapa del yogur y el que se usa para pegar, por ejemplo, la etiqueta del mismo alrededor del vasito. Esto nos da una cierta seguridad y confianza ya que existen diferentes formulaciones para este producto en función del uso que vaya a tener.